La fuerza del cariño

Jornada Rosa 7Nada de lo que hacemos en la vida tiene valor si no lo acompañamos de sentimiento. Al final, las relaciones personales que establecemos con la gente son las que nos conducen a tomar muchas decisiones sobre la familia, el trabajo, los amigos, las apuestas, los abandonos…

Trabajar con personas mayores es la expresión máxima de la dureza y, al mismo tiempo, de la satisfacción. Nos lleva de un extremo a otro en décimas de segundo, pero por eso, o tal vez gracias a eso, es una experiencia extrema que convierte a quienes lo hacen en seres especiales, una suerte de ángeles benefactores a los que nada borra la sonrisa.

Hace unas semanas, el blog “Mejor Dulce” fue invitado ¡por primera vez! a impartir una breve charla en un curso celebrado en la Unidad geriátrica del Hospital Doctor Villacián de Valladolid, con motivo del Día Internacional de la Nutrición.Cartel Curso Rosa

Hablar de dulces y de comunicación no es sino hacerlo de proporcionar felicidad a través de algo placentero, bonito, evocador de sensaciones…

Reconozco que este blog es para mí una verdadera terapia. Podría pasar miles de horas en mi cocina, envuelta en aromas de vainilla y chocolate, mientras se hornea un bizcocho y voy colocando ingredientes en la encimera, imaginando el resultado final y los rostros de los míos.

Muchas veces, al recuperar una receta vuelven a mi mente imágenes atrapadas en la memoria, canciones, momentos que me inspiran…Poderlo comunicar a través del blog y convertirlo en un refugio, en un inmenso baúl de secretos, y en un motivo más para escribir es un bálsamo maravilloso que cura y cicatriza las heridas.Jornada Rosa 2

Tener la oportunidad de compartir esa experiencia con futuros geriatras, que ocuparán sus vidas en la formidable tarea de procurar salud y sentimiento a manos llenas, se lo debo a mi amiga Rosa López, también geriatra y organizadora del curso, a quien me une la fuerza del cariño, uno de esos lazos invisibles de los que hablaba en el post anterior, desde nuestros primeros años en el colegio.

Bastó un encuentro en la estación del tren, en Valladolid, para recibir la invitación al curso y, aunque la intervención debía ser forzosamente breve, personalmente supuso para mí una inyección de vitaminas y optimismo. Me reencontré con viejos amigos, entre ellos – y por sorpresa- el propio director del centro, y conocí a otros blogueros apasionados de la cocina: “¿Se puede repetir?” y los dulces: “El postre lo pongo yo”.

Precisamente la autora de este último, Yolanda, dedicó parte de la mañana a realizar con las personas mayores un taller de elaboración de galletas, del que sobrevivieron algunas, como estas en forma de botón, preciosas para regalar…Galletas-botón

Hoy quiero dedicar a Rosa mi entrada del blog y por eso he elegido un dulce sencillo, sin complicaciones, ni artificios, pero muy bonito a la vista y lleno de delicadeza: unos merengues del color de su nombre, etéreos como las nubes, apetecibles como la amistad.

Ingredientes: 4 claras de huevo, 200 gr. de azúcar, 1 pellizco de sal, y unas gotas de zumo de limón.

Elaboración (con Thermomix o Gourmax):

Colocamos la mariposa en el vaso de la máquina y ponemos en él las claras junto con el azúcar, la sal y el zumo de limón. Programamos 4 minutos a 50 °C y velocidad 3 ½. A continuación, programamos otros 4 minutos sin temperatura a la misma velocidad. No obstante, si el merengue no queda suficientemente duro, se pueden programar otros 2 minutos.

Metemos el merengue en una manga pastelera y vamos rellenando cápsulas de papel (esta vez me salieron redonditos) Con el horno precalentado a 140 °C, introducimos los merengues y tras 10 minutos de cocción, bajamos el calor del horno a 100 °C para que se sequen sin tostarse por fuera. El tiempo de cocción de los merengues depende de su tamaño y del grado de sequedad que se desee para el interior del dulce, pero lo mejor es tenerlos unos 40 minutos y luego apagar el horno, dejando que los merengues permanezcan dentro, hasta que se hayan enfriado.merengues rosas

Es increíble la vida…con la sonrisa aún en los labios y revolviendo entre mis papeles, mientras escribía esta entrada, tropecé con fotos del colegio. Y ahí estábamos Rosa y yo, con doce años, en una excursión escolar a Santander…

Qué bueno es crecer y poder encontrarnos al cabo de los años, con el mismo equipaje de ilusiones y sonrisas…

Rosa López y yo

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5 comentarios en “La fuerza del cariño

  1. Enseñar a comer bien, sano y variado y disfrutar de la alimentacion y la cocina debia ser asignatura obligada desde infantil en todos los colegios…¿O no es una de nuestras necesidades basicas?
    Cada vez que paso por Ojeda me acuerdo de ti..parece que ponen el escaparate en tu honor..
    Besos y cuidate… ¡¡¡como a los buenos vinos solo nos queda mejorar con el paso del tiempo!!
    Muacs

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